Ya hemos hablado de los beneficios y valores nutricionales de sustituir uno de nuestros alimentos del día por un licuado. En ocasiones justificamos el no cuidarnos, ya sea por tener una agenda llena de trabajo u otras tareas diarias, así que esta opción es perfecta para ti.
Ahora bien, ¿cómo podemos asegurarnos de que la receta es realmente adecuada, o de que la opción que tengo disponible en el gimnasio también lo es?