Una reflexión para iniciar bien la semana

Ayer recordé unos artículos que compartí hace tiempo y pensé en compartirlos de nuevo hoy, y es que hay días en los que creo que la forma más simple de ver nuestra evolución es observar todos esos pequeños avances que hemos logrado con el paso del tiempo. Ellos me hacen darme cuenta de que nuestro desarrollo tiene muchos matices y que no hay solo una “meta” a seguir.

A medida que he avanzado, me he vuelto más consciente y he aprendido a:

No todas las grasas son tus enemigas

Tal vez no lo sepas, pero no todas las grasas son iguales. Para muchos, las grasas son lo peor que hay y las ven con malos ojos, pero la realidad es que su consumo es necesario para que tu organismo realice sus funciones apropiadamente.

En realidad, el problema son las grasas de baja calidad, ya que estas pueden hacer que las membranas celulares se endurezcan, lo que causa que el funcionamiento de tus células sea más lento y que se inflamen con mayor facilidad.

Por esto es muy importante aprender a reconocer los tipos de grasas que existen. Las hay buenas, dudosas y nocivas. Lo malo es que muchas veces seguimos viejas costumbres sin pensar mucho en lo que ingerimos, algo así como una herencia de malos consejos que hemos escuchado durante décadas.

Las bondades del carbón activado

El carbón activado está apareciendo en todo, desde tónicos, pasta de dientes y jabones hasta licuados y cócteles. Con su llamativo color negro que pega con todo, el carbón está causando sensación por sus propiedades desintoxicantes. Quizás ya has visto productos que lo mencionan (usualmente son negros), pero, por no estar familiarizado con lo que son, no los has probado aún.

Bueno, y ¿de qué está hecho este producto tan popular?

Esencialmente, el carbón activado se elabora a partir de sustancias como el bambú o la cáscara de coco, las cuales son tratadas a muy altas temperaturas. Esto hace que dicho carbón vegetal sea extremadamente poroso a nivel celular, lo cual permite que atraiga/absorba sustancias (como las toxinas) y que luego pueda eliminarlas del cuerpo por medio de procesos naturales.

Este producto puedes encontrarlo en diferentes formas, siendo la más común en polvo. Ojo, el carbón activado no es la misma sustancia que la que se encuentra en los trozos de carbón o en los trozos de comida quemados.

¿Cómo puedo incorporar la alimentación intuitiva en mi estilo de vida?

Entre las preguntas que muchos de ustedes me hacen de forma frecuente siempre surge el cómo practicar la alimentación intuitiva. Creo que es una de las cosas en las que se necesita una buena guía, pues en ocasiones no se entiende bien cómo gestionar esa “libertad” de escoger los alimentos o eliminar aquellos que no son la mejor opción para el organismo. Incluso, algunos terminan por dar el tema por zanjado y deciden simplemente no consumir tal o cual cosa, sin pensarlo mucho.

Sé que no siempre es sencillo tomar decisiones. Nuestra alimentación se crea en función de muchos factores; hay veces en las que nuestra hambre es emocional y algunos antojos pueden ser el resultado de exceso de estrés, emociones, preocupaciones, aburrimiento, u otras causas.

¿Cuál es la mejor manera de consumir almendras?

En el artículo anterior hablamos acerca de los grandes beneficios que las almendras aportan a nuestra salud. A raíz de ello, muchos de ustedes me pidieron algunos tips sobre cómo consumirlas y, de forma más específica, hubo quienes preguntaron si era adecuado remojarlas antes de comerlas.

Indudablemente, la manera más común y saludable de ingerirlas es en su forma más natural; hablo de las almendras crudas y con piel, ya que así no contienen químicos ni aditivos. La cantidad recomendada es de 4 a 24 almendras diarias, y también pueden usarse para hacer leche, harina e incluso mantequilla.

Almendras remojadas

Una gran forma de consumir las almendras crudas es remojándolas primero, ya que esto potencia en gran medida sus propiedades naturales. Para ello, hay que hacer lo siguiente:

Deja remojar de 5 a 10 almendras en agua durante toda la noche; esto deshará la cáscara marrón del fruto, la cual actúa como inhibidora de las enzimas naturales.

Las todopoderosas almendras

Uno de mis alimentos favoritos y que trato de incluir en mi rutina diaria son las almendras, las cuales, además de ser fáciles de llevar contigo y de encontrar en cualquier tienda, son un alimento muy completo con múltiples nutrientes y un sinfín de beneficios.

Por esto y más, te comparto esta lista de los principales beneficios de consumir almendras de forma regular y como parte de una dieta saludable:

1. Ayudan a tratar y prevenir la osteoporosis

Son ricas en fósforo y calcio, minerales que fortalecen y mantienen la salud de los huesos, ayudando en el tratamiento y la prevención de la osteoporosis.

Además, contienen magnesio, otro mineral muy importante para la formación y el mantenimiento de la salud de los huesos, previniendo problemas como fracturas, osteopenia y osteoporosis.