¡Feliz inicio de año!

Estoy segura de que, para muchos de nosotros, el 2023 fue un año de aprendizaje, crecimiento y desarrollo. Viendo en retrospectiva lo que fueron mis intenciones hace 12 meses y el cómo me siento hoy, puedo decir que este fue un año retador y que, en algunas partes, me movió de mis zonas seguras y cómodas para permitirme analizarlo desde otra perspectiva.

Una de mis constantes este año fue el ponerme como prioridad. La mayoría de mis intenciones y, por ende, mis decisiones, se englobaron en la importancia de ponerme en primer lugar y de dejar de ver esto como si fuera algo egoísta de mi parte.

A veces pensamos que al priorizarnos nos estamos olvidando de las demás personas y yo creo que es todo lo contrario. ¿Recuerdas lo que nos dicen en los aviones sobre el uso de las mascarillas de oxígeno como parte del protocolo de seguridad? La frase dice que primero debemos colocarnos la mascarilla de oxígeno a nosotros mismos para entonces poder ayudar a quien esté cerca.

Una nota para recordarte ser intencional en tus elecciones

Espero que hayas celebrado una Nochebuena y una Navidad ricas en momentos plenos. Aprovechando que estos días suelen ser de reflexión, evaluación y agradecimiento, en los que se comienza a trabajar en las intenciones para el año que está por comenzar, considero que esta es una excelente ocasión para observar dónde estamos hoy, si sentimos que no estamos donde queremos, o bien, si sentimos que estamos en el mismo lugar.

Hace unos meses leí sobre este tema, donde se mencionaba que el crecimiento, en muchos aspectos, sucede en espiral. Sin duda, me pareció una de las mejores formas de explicarlo, sobre todo para entender por qué a veces sentimos que no estamos avanzando, cuando, en realidad, sí lo hacemos.

Imagina una espiral: parece un círculo dando vueltas sobre sí mismo, sin embargo, al irse recorriendo, la espiral nunca vuelve a pasar exactamente por el mismo lugar. De la misma manera, tal vez tú puedas sentir que estás donde mismo, cuando, en realidad, ya estás uno o varios niveles más arriba, o más abajo (ambos lados son parte del proceso).

En estas fiestas, elígete a ti

Ya estamos de lleno en la época de reuniones y celebraciones, donde siempre hay una buena excusa para propiciar momentos de fiesta y convivencia. Dichas reuniones, como ya hemos platicado antes, pueden tener un gran efecto en nuestro bienestar físico, en los hábitos que hemos estado trabajando todos los días y, sin duda, en nuestra salud mental, así que es importante tomar todo esto en cuenta para cuidarnos de forma correspondiente.

El sentir la presión social, tanto la fundamentada como la que solo vive en nuestra cabeza, impacta de muchas formas nuestro estilo de vida saludable. La semana pasada recibí muchos comentarios sobre este tema, y una de las inquietudes que más compartieron conmigo fue el establecer sanos límites para estas fechas, y lo drenante que puede ser asistir a lugares o celebraciones donde existen varios factores que nos ponen a prueba y afectan cómo nos sentimos.

Poner límites sanos y aprender a decir “no” no significa que seas inaccesible, que te estés perdiendo de algo, o que sufrirás de “FOMO” (“Fear of Missing Out”, que es ese sentimiento de tristeza por no haber sido parte de algo). Más bien, esta práctica te ayuda a que te des tiempo para revisar tus prioridades, decidir cómo te quieres sentir y elegir de forma consciente (y no por impulso) aquello que esté alineado con lo que para ti es relevante.

Algunas prácticas de Mindfulness para la temporada navideña

A medida que se acercan las fiestas, hay mucho por lo que estar presente, desde ver a nuestros seres queridos disfrutando de las tan tradicionales recetas navideñas y conviviendo hasta los simples placeres de perderse observando las luces parpadeantes del árbol de Navidad (confieso es de mis cosas favoritas de esta época, es como si me hipnotizaran).

Sin embargo, todos sabemos que esta temporada también viene con mucho estrés: compromisos sociales, balancear el trabajo (a veces excesivo) con las festividades de la época, compras de regalos, reuniones familiares, visitas, viajes, ¿necesitas que diga más? Sin duda, esta es una época que para muchos representa un gran reto, así que este es un buen momento para ayudarte a que tengas opciones para encontrar unos minutos de atención plena para ti, o como se diría en inglés, prácticas de Mindfulness.

Cabe mencionar que la idea no es que esto te represente un reto, o que sientas que tiene que quitarte una hora de tu día. Después de todo, la atención plena es el arte de tomar la vida un momento a la vez, de trabajar en no estar “escapándonos” sin realmente darle a nuestra salud mental la importancia que merece.

Prioriza tu recuperación muscular

Hoy hablaremos acerca del ejercicio, pero nos enfocaremos específicamente en un detalle que a veces pasa un poco desapercibido, así que te invito a que prestes atención. En muchas ocasiones hemos enfatizado la importancia de mantener una rutina de ejercicio completa para nuestra salud, pero esta vez quiero que sepas muy bien el porqué y que esto, como todo, es un proceso con varias etapas.

Nuestro cuerpo requiere de movimiento y de ejercicios de fuerza para apoyar muchas de sus funciones de manera óptima y controlar el impacto en nuestros músculos y estructura ósea. Pero, así como es vital hacer ejercicio, hay algo que es igual de crucial, y eso es ayudar a que el cuerpo se recupere.

Usualmente, lo que más disfrutamos cuando terminamos un entrenamiento intenso, una rutina de cardio, o el ejercicio de nuestra preferencia es el sentirnos fuertes y satisfechos del trabajo realizado y de todo lo que podemos lograr, pero el excedernos sin darle al cuerpo el tiempo de recuperación adecuada eventualmente impactará tu rutina de ejercicio.

Agradeciendo mi luz y mi sombra

Nuevamente estamos en esa época del año en la que se celebra el día de acción de gracias en algunos países y, como ya lo he platicado en otras ocasiones, es una práctica que en lo personal disfruto y que me permite conectarme de forma más consciente con las cosas que agradezco en mi vida.

Hace unos meses asistí a un retiro llamado “Tu luz y tu sombra”. En otro blog te platicaré más sobre esta gran experiencia de vida y del ser tan mágico que fue la guía durante el mismo, pero en esta ocasión quiero hacer hincapié en la relación que tiene este retiro con el tema de hoy: la gratitud.

Agradecer se ha vuelto tendencia dentro de las diversas áreas que abarca el bienestar. De hecho, se considera una importante herramienta para la salud emocional y mental. Sin embargo, esta práctica tiende a tener siempre una connotación positiva, lo que conlleva el peligro de caer fácilmente en la “positividad tóxica”.